La inflación en La Plata experimentó en marzo un aumento notable del 5,4%, marcando la suba más pronunciada de los últimos tiempos. Este incremento, que casi duplica el registrado en febrero, se deriva de un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas bajo el encargo de la Cámara de Comercio de la ciudad.
El informe revela que el alza de precios fue impulsada principalmente por el transporte y los combustibles, aunque también se registraron aumentos significativos en servicios y en el precio del asado, que forman parte de los cinco productos con mayor variación. La situación se torna alarmante, ya que esta escalada inflacionaria ocurre en un contexto de profunda recesión, que ha llevado a un incremento del 180% en la cantidad de locales vacíos en los centros comerciales de la capital bonaerense.
Este panorama se encuadra en una situación de estanflación, un fenómeno económico devastador que combina alta inflación con recesión. En Córdoba, la inflación alcanzó el 3,3% y la línea de indigencia superó el millón de pesos, lo que agrava aún más el escenario económico.
Estos datos impactan directamente en la narrativa del gobierno, que se aferra a la promesa de reducir la inflación en contraste con el cierre creciente de empresas y la pérdida de empleos. La meta de inflación anual del 10% presentada por Javier Milei y Toto Caputo en el Presupuesto 2026, ya fue sobrepasada en solo tres meses. En el acumulado del primer trimestre, el índice general de precios avanzó 11 puntos, y la variación interanual se aproxima al 35%.
El informe indica que la tendencia ascendente en los precios se viene observando desde junio de 2025, intensificándose en el último mes. Los aumentos en transporte y combustibles fueron determinantes, con un incremento cercano a los 20 puntos. En particular, los combustibles sufrieron la mayor alza con un 21,3%, mientras que la tarifa del colectivo superó el 15%.
La nafta, por su parte, ya supera los 2.000 pesos por litro, lo que contribuye a la presión inflacionaria. En cuanto a los servicios públicos, se observó un aumento del 14,5%, el más alto desde septiembre de 2024. Los servicios personales tuvieron un incremento del 6,5%, y los servicios del hogar subieron 2,3%.
El informe también destaca que la presión inflacionaria no proviene de una única fuente, sino de múltiples frentes que afectan el consumo diario, especialmente en tarifas y prestaciones. Dentro de la categoría de Alimentos y Bebidas, que tiene el mayor peso en la canasta, se registraron aumentos superiores a 2 puntos en productos de consumo hogareño, con un impacto notable en las carnes. En este rubro, el asado experimentó un aumento del 9,3%.

