Rogelio Frigerio anunció el envío a la Legislatura de Entre Ríos de un proyecto de reforma para la Caja de Jubilaciones y Pensiones, respaldado por los gremios. Esta reforma busca garantizar los derechos adquiridos de los jubilados y mantener el 82 por ciento móvil sobre el sueldo bruto, además de asegurar que la movilidad esté vinculada a las paritarias estatales.
Detalles de la reforma jubilatoria en Entre Ríos
El gobierno provincial subraya que ningún jubilado actual verá alterado su haber ni perderá derechos. Uno de los puntos clave, resultado del diálogo con los sindicatos, es la gradualidad en los cambios relacionados con la edad jubilatoria. Para los empleados estatales actuales, la edad de retiro se ajustará progresivamente a 65 años, en consonancia con el aumento de la expectativa de vida y la sostenibilidad del sistema previsional.
Desde 1993, la edad jubilatoria en Entre Ríos no había sufrido modificaciones. En comparación con más de 110 sistemas previsionales a nivel mundial, la provincia ocupa el puesto 94 en cuanto a la edad jubilatoria masculina, mientras que la femenina se encuentra fuera de los rangos comunes.
Transición y movilidad para jubilados
El proyecto establece plazos de transición que van de cinco a veinte años para que quienes estén próximos a jubilarse no enfrenten cambios inmediatos. Solo aquellos que ingresen al Estado tras la sanción de la ley tendrán una edad jubilatoria de 68 años.
En cuanto a la movilidad, se garantiza que los jubilados actuales y futuros mantendrán un ajuste ligado a los acuerdos paritarios de la administración pública provincial. Esta iniciativa busca robustecer la sostenibilidad de la Caja, en el marco de un proceso de equilibrio fiscal que el gobierno provincial lleva a cabo desde el inicio de su gestión.
Contexto crítico del sistema previsional
El sistema previsional de Entre Ríos enfrenta una crisis desde hace años. Actualmente, la relación es de 1,9 trabajadores activos por cada jubilado, muy por debajo del equilibrio necesario para su funcionamiento. En la última década, la cantidad de jubilados creció un 40 por ciento, mientras que el número de aportantes solo aumentó un 25 por ciento.
El proyecto no elimina beneficios ni jubilaciones anticipadas de los regímenes especiales, permitiendo a los trabajadores optar por continuar en actividad o jubilarse anticipadamente una vez alcanzada la edad correspondiente. Sin embargo, deberán seguir aportando hasta llegar a la edad jubilatoria ordinaria estipulada en la Ley N° 8.732.
Además, se implementará un aporte solidario extraordinario, progresivo y transitorio para los salarios más altos, acordado con los representantes sindicales. Los trabajadores que ganen menos de tres millones de pesos mensuales no tendrán que realizar aportes adicionales, lo que afectará solo al 4 por ciento de los trabajadores.
Por último, la reforma busca modificar el cálculo del haber inicial para lograr un esquema más equitativo, ampliando la base de cálculo a 240 meses, evitando distorsiones por ascensos o recategorizaciones previas a la jubilación, garantizando siempre el 82 por ciento móvil sobre el salario bruto.

