El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un informe de 136 páginas que no solo aprueba técnicamente el programa argentino, sino que también revela tensiones significativas con la estrategia implementada por Santiago Bausili en el Banco Central. Este documento, que incluye gráficos y observaciones del personal del FMI, pone de manifiesto un cambio de enfoque en Washington, que ya no se limita a discutir medidas específicas, sino que cuestiona la estructura monetaria en su totalidad.
El FMI exige cambios en la política cambiaria
El informe señala que "el marco monetario debería seguir evolucionando para apoyar la desinflación y una mayor flexibilidad cambiaria". Esto implica que el organismo internacional demanda la eliminación del cepo cambiario, una medida que Bausili ha rechazado. Además, el documento sugiere que "el tipo de cambio debería continuar moviéndose de manera flexible dentro de la banda ampliada" y reclama mejoras al esquema actual para disminuir la volatilidad de las tasas de interés.
Críticas a la política de tasas y su impacto
El FMI también critica la política de tasas implementada por el Gobierno. Asegura que una economía con alta inflación necesita tasas reales positivas para mantener la demanda de moneda local. Sin embargo, Bausili aplicó tasas negativas para reducir los pasivos de las Leliqs y los Pases, lo que, según el FMI, trasladó presión hacia el dólar y debilitó la demanda estructural de dinero. El organismo insiste en la necesidad de una transición hacia tasas reales positivas y una política monetaria más ortodoxa.
Conflictos entre el Banco Central y el Tesoro
Otro punto de fricción es la relación entre el Banco Central y el Tesoro. Históricamente, el FMI ha defendido la independencia de los bancos centrales, pero bajo la dirección de Bausili, se ha observado una integración de funciones. La transferencia de deuda desde el Central hacia Lecaps y LeFi emitidas por el Tesoro ha evidenciado esta fusión. Aunque el Gobierno celebra esta estrategia por permitir la limpieza del balance del Banco Central, el FMI advierte que el riesgo se ha trasladado a los bancos comerciales y al Tesoro, incrementando su carga de deuda soberana.
Advertencias sobre el déficit fiscal oculto
El informe también expone un déficit fiscal oculto. En una nota al pie, el FMI aclara que el superávit financiero informado por el Gobierno no considera los intereses capitalizables de los bonos cupón cero, lo que, si se incorpora, resultaría en un déficit del 0,8% del PBI. Esta revelación afecta la narrativa del Gobierno sobre el déficit cero, ya que sugiere que parte de este equilibrio se sostiene mediante prácticas de contabilidad creativa.
Finalmente, el documento del FMI funciona como una advertencia sobre los riesgos elevados que enfrenta el programa económico. Las incertidumbres políticas y la necesidad de mantener el apoyo social para las reformas son aspectos que el organismo considera críticos para evitar una crisis financiera. En resumen, el FMI respalda el programa, pero exige cambios significativos en la política monetaria y en la dinámica del Banco Central.

