Toto Caputo adjudicó el viernes la concesión de una nueva serie de rutas nacionales, avanzando en su plan de entregar a privados el control de más de 9.000 kilómetros de rutas por 20 años antes de julio.
Denuncias sobre falta de obras significativas
Las entidades de usuarios viales expresaron su preocupación, señalando que en las rutas ya concesionadas desde hace meses apenas comenzaron a realizarse obras menores de bacheo. En las rutas recientemente adjudicadas, solo se prevé mantenimiento y corte de pasto, mientras los peajes aumentan.
En la Provincia de Buenos Aires, fuentes del Ejecutivo indicaron que la Fiscalía de Estado está evaluando una presentación judicial debido a la exclusión de la estatal bonaerense Aubasa de los tramos de la Etapa II adjudicados por Caputo.
Detalles de las nuevas concesiones
El ministro de Economía otorgó la concesión al consorcio de las constructoras Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco para las autopistas Riccheri, Ezeiza-Cañuelas y Newbery, así como las rutas nacionales 3, 205 y 226. En la Ruta 3 se prevén ocho peajes entre Capital y Bahía Blanca, lo que genera críticas sobre su utilidad.
Además, se adjudicó la Ruta Nacional 5 a la empresa mendocina Ceosa, que cotizó una tarifa inicial de peaje de 2.850 pesos. El consorcio que ganó las autopistas y rutas 3, 205 y 226 propuso una tarifa de 1.206 pesos.
Inversiones y críticas a la gestión
Ricardo Lasca, titular del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (Conaduv), criticó la falta de inversiones significativas en la Red Federal de Concesiones, advirtiendo que solo se realizan tareas de mantenimiento y corte de pasto. Según él, esto representa una estafa al usuario.
Para los 1.800 kilómetros de rutas adjudicadas, el Gobierno solo exige 84,3 kilómetros de nuevas obras, lo que incluye 28,75 kilómetros para las autopistas y 55,98 kilómetros de ruta segura en la Ruta 226.
Lasca también destacó que, a pesar de que se han recibido créditos por 56 mil millones de pesos para obras, no se han concretado trabajos de envergadura. La falta de un ente regulador agrava la situación, ya que las concesiones viales deberían considerarse un servicio público.
Caputo continúa acelerando las licitaciones para alcanzar la totalidad de las concesiones a mitad de año, con la reciente apertura de sobres de la Etapa II-B, que incluye tramos importantes como el RN 7 y el RN 35.

