En el entorno del gobierno de Javier Milei, crece la inquietud por la próxima presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni. Este hecho podría reavivar el escándalo por enriquecimiento ilícito que surgió hace casi tres meses.
Preocupaciones por la declaración jurada de Adorni
Desde la Casa Rosada, las expectativas no son positivas. No confían en que la presentación de Adorni logre disipar las dudas sobre su notable aumento patrimonial. Al contrario, sostienen que la demora en su declaración se debe a un intento por ajustar los números, lo que podría complicarlo aún más.
Fuentes del oficialismo revelaron que Adorni aún no ha presentado su declaración porque teme que surjan nuevos contratistas, como Matías Tabar, que puedan complicar aún más su situación financiera. Por ello, espera que concluyan las declaraciones de testigos antes de presentar su DDJJ.
Impacto mediático y nuevas investigaciones
Los miembros del gobierno consideran que, al momento de hacer pública la DDJJ, el escándalo volverá a ocupar un lugar central en la agenda mediática, a pesar de que Adorni intente minimizar su impacto debido al entusiasmo por el Mundial que se aproxima. Estiman que la documentación podría abrir nuevas líneas de investigación tanto para la justicia como para los medios de comunicación.
La preocupación se centra en que Adorni intentará justificar su crecimiento patrimonial mediante conocidos mutuos, es decir, préstamos extrabancarios que supuestamente obtuvo de dos jubiladas para adquirir su departamento en Caballito y de dos policías para su casa en el country.
Dificultades en la obtención de respaldo
Desde el oficialismo advierten que Adorni enfrentará serias dificultades para encontrar personas que respalden los nuevos mutuos, ya que saben que el fiscal Gerardo Pollicita los convocará a declarar y examinará sus patrimonios. Una fuente del oficialismo lamentó que no será fácil conseguir personas con patrimonio suficiente que justifiquen un préstamo de este tipo.
Además, se señala que será complicado para Adorni encontrar un escribano dispuesto a firmar la DDJJ. No se espera que aparezca Adriana Nevechenko, quien anteriormente comentó que a Adorni “se le vino todo junto” desde que asumió como funcionario. Cualquier escribano que firme la DDJJ sabe que podría enfrentar citaciones y que cualquier irregularidad podría comprometer su matrícula.
Por otro lado, la preocupación también radica en las notables discrepancias que existirá entre la nueva declaración jurada y la que Adorni presentó en 2025, donde tiene gastos a justificar por casi un millón de dólares. También se comparará con la declaración que presentó ante la Justicia Electoral porteña cuando fue candidato a legislador.

