Juan Bautista Mahiques no perdió tiempo tras asumir como ministro de Justicia y decidió destituir a los líderes de los organismos encargados de investigar a la AFA. La transición que deberán atravesar las nuevas autoridades para familiarizarse con los casos permite a los altos mandos de la AFA ganar un tiempo crucial en la carrera contrarreloj que enfrenta el gobierno para encarcelarlos antes de que comience la fiebre mundialista.
El nuevo ministro llegó al cargo con la incertidumbre sobre cuánto avanzaría en la investigación contra Claudio "Chiqui" Tapia y su mano derecha, Pablo Toviggino, en medio de un clima de sospechas por sus vínculos con la AFA.
Como se anticipó, Mahiques asistió a una reunión en la quinta de Pilar, vinculada a Toviggino, que está bajo investigación por lavado de dinero en la justicia federal, con motivo del cumpleaños de su padre, el camarista Carlos "Coco" Mahiques. En ese contexto, el flamante ministro había proporcionado abogados defensores a Toviggino, quien es investigado por ser el propietario oculto de esa mansión, entre otros casos.
La llegada de Mahiques se produjo a raíz de un acuerdo entre Karina y Daniel "Tano" Angelici, cuyo objetivo aparente era reducir la presión judicial que enfrenta la hermana del presidente en causas como Andis y Libra, además de facilitar que la justicia afloje el lazo sobre su amigo Toviggino. La incertidumbre que dominaba las altas esferas del mundo libertario era si este pacto implicaba un freno en las acciones del gobierno contra la AFA. El ataque libertario se desarrollaba desde tres organismos bajo el control de Santiago Caputo: ARCA, la UIF y la IGJ.
Un dirigente cercano a Karina Milei afirmó: "Mahiques tiene que demostrar que va a avanzar contra la AFA". Sin embargo, no está claro si ese es el camino que se ha decidido tomar. Mahiques solicitó la renuncia de Ernesto Gaspari, presidente de la Unidad de Información Financiera, y de Daniel Vítolo, quien lidera la Inspección General de Justicia, el organismo que ha estado más activo en la lucha contra la AFA.
La IGJ inició la cruzada contra Tapia al comienzo del gobierno de Milei, hasta el punto que el Chiqui Tapia trasladó la sede de la AFA a la provincia para evitar responder a los requerimientos nacionales y someterse a los provinciales.
En un comentario off the record a periodistas, apenas se conoció la llegada de Mahiques, Caputo aseguró que colaboraría para encarcelar a Tapia a través de la IGJ y la UIF. Esto presionó a Mahiques, quien antes de asumir ya enfrentaba un dilema: no podría frenar ningún avance contra la AFA desde su ministerio si los organismos de control continuaban reportando al líder de Las Fuerzas del Cielo.
La contradicción que genera el tema AFA en el gobierno se presenta en un momento en que Javier Milei, Patricia Bullrich y Pablo Quirno fueron humillados por el rescate del gendarme Nahuel Gallo, logrado gracias a gestiones de Tapia.
Mientras Bullrich y Quirno atacan a Tapia, acusándolo de "colgarse" de la liberación de Gallo, el nuevo ministro de Justicia comenzó a enviar señales favorables hacia el jefe de la AFA. Santiago Caputo, quien fue derrotado en la pelea por el Ministerio de Justicia, planea aprovechar este punto débil para exponer al nuevo ministro. En el ARCA, que aún controla, están ultimando los detalles de una denuncia explosiva contra la AFA.
Los cambios implementados por Mahiques apenas asumido ya generan bloqueos en la gestión: con la salida de Gaspari de la UIF, peligra la implementación de la ley de inocencia fiscal.
Además de la interna libertaria en torno a la asociación del fútbol, los cambios que Mahiques introdujo al asumir ya están generando dificultades en la gestión: la salida de Gaspari de la UIF pone en riesgo la implementación de la ley de inocencia fiscal. Gaspari llegó a la cima del organismo porque su predecesor, Paul Starc, se negaba a firmar la reglamentación de la ley, temeroso de posibles sanciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

