La relación entre Patricia Bullrich y Techint intensifica la desconfianza que Javier Milei siente hacia ella.
Recientemente, la furia de Karina Milei contra Bullrich se desató por el espectáculo que armó al respaldar la reforma laboral, lo que reavivó las suspicacias que los libertarios albergaban hacia la ex presidenta del PRO desde la campaña electoral de 2023.
El principal patrocinador de Bullrich durante esa contienda fue Paolo Rocca, el magnate detrás de Techint, quien apostó por la presidenta del PRO, convencido de que Milei no alcanzaría la presidencia. Sin embargo, tras el inesperado triunfo de La Libertad Avanza, Rocca logró colocar a algunos de sus funcionarios en el gabinete de Milei, siendo Horacio Marín, el presidente de YPF, el más destacado de ellos.
No obstante, la relación entre Rocca y la Rosada se fracturó a finales de enero, cuando Tenaris, una subsidiaria de Techint, perdió la licitación del gasoducto de Río Negro frente a una empresa india. Milei, furioso, arremetió contra Rocca, acusándolo de ser responsable de las críticas que recibieron tanto de medios como de políticos por el resultado de la licitación. En un ataque sin precedentes, lo apodó “Don Chatarrín”, un insulto que ningún político había lanzado públicamente en la historia.
Varios funcionarios se alinearon con Milei, atacando a Rocca con diferentes grados de agresividad para ganarse el favor del presidente. Sin embargo, Sandra Pettovello, quien tiene su gabinete lleno de colaboradores de Techint, no se sumó a estos ataques, al igual que Bullrich.
El silencio de Bullrich generó incomodidad en la alta cúpula del gobierno. Desde el entorno de Milei comenzaron a conectar puntos y llegaron a la conclusión de que su cercanía con Héctor Magnetto, dueño del Grupo Clarín, también entraba en la misma lógica. Justamente, Milei amenazó con cerrar Clarín en la misma semana en que se enfrentó a Rocca.
Rocca y Magnetto son figuras clave en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), uno de los grupos más influyentes del establishment, que ahora Milei percibe como adversarios.

