El gobernador Axel Kicillof lideró el jueves una reunión con intendentes, donde presentó un diagnóstico alarmante sobre la situación económica de la provincia de Buenos Aires y su repercusión en los municipios. Uno de los asistentes resumió la sensación general al afirmar que el mandatario 'abrió el paraguas'.
Durante la reunión, se expusieron dos detallados informes elaborados por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López. En estos documentos se evalúa el impacto de las políticas implementadas por Javier Milei tanto a nivel nacional como en la provincia. Se destacó que la capacidad industrial instalada a nivel nacional alcanzó solo el 53,6% en enero, marcando el peor registro de la última década. Además, la pérdida de 270.000 puestos de trabajo a nivel nacional desde diciembre de 2023 se tradujo en 164.000 nuevos desocupados en la provincia, elevando la tasa de desempleo al 9,4%.
Los informes también revelaron que desde noviembre de 2023, cerraron 22.000 empresas en la provincia, a un ritmo alarmante de 7 cierres diarios. Ante la caída de la recaudación nacional durante siete meses consecutivos, la provincia sufrió una pérdida de 100.000 millones de pesos en coparticipación solo en febrero. Para enfrentar esta crisis, Kicillof mencionó las demandas que la provincia mantiene ante la Corte Suprema por los fondos que el gobierno nacional ha dejado de enviar. Prometió que, si logra recuperar alguna de las deudas que Milei tiene con Buenos Aires, se distribuirá entre los intendentes.
En un contexto donde resulta imposible acceder a financiamiento debido al aumento de las tasas de interés, Kicillof enfrenta un momento crítico. La jornada se tituló: 'Consecuencias económicas del gobierno de Milei en el sistema productivo y económico de la Provincia de Buenos Aires y sus municipios', y tanto el gobernador como Pablo López fueron los oradores ante un auditorio compuesto por intendentes.
A pesar de la expectativa de una gran asistencia, solo 62 de los 135 intendentes bonaerenses se hicieron presentes en La Plata. La mayoría pertenecía al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la línea interna de Kicillof dentro del peronismo. Un intendente del PRO expresó su descontento: 'Si nos convocan a conversar sobre los problemas no dudaríamos en ir, pero de ninguna manera vamos a participar de un acto para escuchar un diagnóstico que ya conocemos'.
Kicillof recordó que la provincia tiene siete denuncias en la Corte Suprema por los fondos que el gobierno libertario dejó de enviar. En el presupuesto aprobado en diciembre, se incluyó un Fondo de Recupero de Deudas, un espacio contable destinado a registrar el dinero que eventualmente llegue a las arcas bonaerenses en caso de que el máximo tribunal falle a favor de la provincia. Actualmente, ese fondo está vacío, pero Kicillof se comprometió a coparticiparlo con los municipios, una promesa que parece lejana ante la urgencia que enfrentan los intendentes.
El gobernador también se mostró algo confuso al referirse al pago de la primera cuota del Fondo de Obras para Municipios (FEFIM), un tema de gran interés para los intendentes. Este fondo, que se incluye en el presupuesto, está conformado por el 8% de la deuda que tome la provincia, con un piso de financiamiento de 250.000 millones de pesos, cuya primera cuota vence el último día de abril. Kicillof aseguró: 'Vamos a hacer el mayor esfuerzo para pagar en tiempo', aunque no dejó claro si efectivamente lo hará.
La provincia ha perdido recursos equivalentes al 50% de su presupuesto anual. La situación se torna cada vez más crítica, y no hay posibilidades de revertir esta coyuntura sin una modificación en el plan económico. La jornada comenzó con una exposición técnica del ministro de Economía, quien destacó que las políticas económicas del gobierno libertario han tenido un impacto severo en el territorio bonaerense, lo que ha llevado a los intendentes a sufrir la caída de recursos de coparticipación.
López indicó que la provincia ha atravesado dos años consecutivos (2024-2025) de caída en la actividad económica, con una disminución promedio del 8,2% en todos los sectores. Además, mencionó que la industria opera con apenas el 50% de su capacidad instalada, señalando que 'ni en la pandemia llegamos a semejante caída'. La industria textil y la automotriz sufrieron una caída de hasta el 25%.
Por otro lado, López destacó que la deuda del Gobierno nacional con la provincia asciende a $15 billones, y sumando la pérdida de recaudación, el total supera los $22 billones acumulados en estos dos años. 'Esta cifra muestra que la provincia perdió recursos equivalentes al 50% de su presupuesto anual', enfatizó el ministro, quien añadió que 'lejos de solucionarse, la situación es cada vez más crítica. No hay posibilidades de cambiar esta coyuntura si no se modifica el plan económico'.
La ausencia de muchos intendentes de distritos clave del conurbano fue notoria. Entre ellos, el Grupo AFA, que incluye a Federico Otermin (Lomas), Gastón Granados (Ezeiza), Federico Achaval (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). Tampoco estuvieron Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno) y Leonardo Nardini (Malvinas), todos cercanos a Cristina Kirchner. Algunos camporistas, como Julián Álvarez (Lanús), Juan Ignacio Ustárroz (Mercedes) y Leonardo Botto (Luján), también hicieron acto de presencia, así como cinco radicales que mantienen buenos vínculos con Kicillof.

