Karina Milei y Diego Santilli se reunieron este miércoles con el gobernador Gustavo Sáenz para analizar el panorama electoral de 2027. Según fuentes que estuvieron presentes en la conversación, abordaron el tema de la no participación de María Emilia Orozco en la provincia. Orozco, senadora libertaria por Salta, representa una amenaza latente para Sáenz, ya que podría arrebatarle el control provincial tras haber sido diputada del bloque de La Libertad Avanza durante dos años.
La semana pasada, Lule Menem confrontó a Orozco durante la exposición sobre Keynes que ofreció Javier Milei en el Palacio Libertad. En ese encuentro, el subsecretario de la Presidencia se acercó a la senadora y mantuvo un intercambio tenso, donde le hizo notar que sus críticas hacia Sáenz complican los intereses del gobierno. Orozco, que el año pasado superó con fuerza a las listas de Sáenz, se posiciona como un rival formidable, poniendo en jaque la reelección del gobernador.
La senadora oficialista, que no apoya la eliminación de las PASO, también representa un problema para el gobierno, que pierde la mayoría en el Senado. La Casa Rosada, en su compromiso con Sáenz, requeriría a cambio el apoyo de Flavia Royón en el Senado y de los tres diputados de Innovación Federal para la reforma política que impulsa el oficialismo. Desde el entorno de la ex secretaria de Energía, se indicó que aún no está claro si la reunión alterará la postura de Royón sobre este tema.
Hasta la semana pasada, Royón estaba dispuesta a discutir la obligatoriedad de las primarias, pero no su eliminación. Este punto de vista es respaldado por un grupo clave de legisladores, lo que complica las intenciones del gobierno. "A lo sumo, los votos le pueden llegar a alcanzar para suspender las PASO otra vez", comentó uno de ellos.
Como se reveló anteriormente, el gobierno busca establecer acuerdos con los gobernadores aliados para no complicar las elecciones locales con candidatos competitivos, a cambio de que sus legisladores respalden en el Congreso la eliminación de las PASO. Este pacto se está tejiendo con Maximiliano Pullaro en Santa Fe, donde se analiza un candidato de bajo perfil, y con Martín Llaryora en Córdoba, donde se planea dividir a los votantes, presentando un libertario puro por un lado y separando al radicalismo y el juecismo por otro.
En el caso de Santa Fe, se propone como retador al libertario Nicolás Mayoraz, un abogado que no genera gran entusiasmo en el electorado provincial. En las elecciones de convencionales constituyentes de 2025, quedó en tercer lugar, un punto por debajo del peronismo y 20 detrás de la lista de Pullaro. Los votos necesarios para eliminar las PASO no están, ni para hacerlas optativas, y es posible que se vuelva a suspenderlas.
El plan de Karina y Lule para Córdoba es diferente. Para evitar que La Libertad Avanza comprometa la reelección de Llaryora, los libertarios recurrirían al purismo de Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca, abriendo una pelea entre los seguidores de Luis Juez y la UCR, bajo la suposición de que esta división beneficiará al actual gobernador. Sin embargo, el desafío para los gobernadores radica en que el apoyo a la eliminación de las primarias debe darse este año en el Congreso, mientras que las listas para las elecciones se cierran recién en 2027. En política, todo se paga al contado.
Quizás por esta desconfianza, los aliados ya obligaron a Patricia Bullrich a discutir, fuera de la reforma política, el proyecto de Ficha Limpia, una revancha tras el rechazo que sufrieron en 2025, cuando intentaron evitar la candidatura de Cristina Kirchner. "Queremos tener iniciativas nosotros, si no, se llevan todo ellos", se quejó un senador que colabora con el oficialismo, añadiendo: "los votos para eliminar las PASO no están, para hacerlas optativas tampoco, capaz que podemos volver a suspenderlas".

