Los intendentes peronistas han comenzado a ejercer presión sobre el gobernador Axel Kicillof con el objetivo de derogar la ley que restringe las reelecciones de los jefes comunales tras dos mandatos consecutivos. En este contexto, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, ha manifestado la urgencia de priorizar una estrategia que asegure la retención de los municipios en 2027. "Hay que asegurar las 70 intendencias peronistas", afirmó durante un reciente encuentro partidario. Este dato es relevante, ya que el peronismo cuenta con un total de 84 intendencias en la provincia.
Sin embargo, el aspecto más significativo radica en que Ferraresi no se enfoca en la necesidad de impulsar un candidato a gobernador o a presidente del peronismo. Su principal preocupación son los distritos, y para lograrlo, considera fundamental eliminar la ley que limita las reelecciones. La presión recae sobre Kicillof, quien ha expresado en varias ocasiones su desacuerdo con los límites impuestos por la ley impulsada en 2016 por María Eugenia Vidal y Sergio Massa. A pesar de ello, el gobernador evita enviar a la Legislatura un proyecto para modificar la norma.
Los intendentes y legisladores esperaban que Kicillof abordara la necesidad de modificar la ley en su discurso de apertura de sesiones de la Legislatura, pero el tema no fue mencionado. Tanto en el Senado como en Diputados, no se prevén inconvenientes para aprobar la nueva ley, dado que el peronismo y la UCR están alineados. Algunos legisladores del PRO y bloques minoritarios aliados también apoyan esta iniciativa.
A pesar de que el Frente Renovador de Massa fue uno de los promotores de la ley en 2016, sus legisladores no votarán a favor de derogar dicha norma. Sin embargo, se reconoce que esta bancada está debilitada y no tendría la fuerza suficiente para impedir que avance la modificación, siempre y cuando el peronismo y sectores de la oposición lleguen a un acuerdo.
Dentro del peronismo, la discusión sobre el límite a las reelecciones se complica por la interna que enfrentó a Kicillof la semana pasada, cuando el kirchnerismo bloqueó su intento de designar al vicepresidente primero del Senado. El gobernador es consciente de que enviar un proyecto para derogar la norma actual también significaría habilitar a Mayra Mendoza a buscar un tercer mandato en Quilmes. Además, Kicillof evalúa a sus propios intendentes en este contexto.
Algunos intendentes del MDF son críticos hacia Kicillof por decisiones que no se tomaron tras la victoria del peronismo en las elecciones de septiembre pasado. Muchos alcaldes tenían expectativas concretas de cargos que no se cumplieron, lo que generó descontento, especialmente porque La Cámpora continúa controlando ministerios clave en el gabinete provincial.
En medio de este panorama, la oposición se muestra entusiasmada con la posibilidad de avanzar en una reforma electoral integral que abarque definiciones sobre las PASO, la Boleta Única Papel y las reelecciones indefinidas. Aunque existen posturas encontradas entre el peronismo, los libertarios, el PRO y los radicales, todos coinciden en que este debate debe llevarse a cabo este año. Un sector de los libertarios ha manifestado que podría respaldar la eliminación de los límites de las reelecciones si el peronismo implementa la Boleta Única Papel en la provincia.
Por su parte, Kicillof podría inclinarse por desdoblar las elecciones, aunque eso implique un riesgo para su candidatura presidencial. Si finalmente el gobernador opta por postularse a la presidencia, necesitará el apoyo de los intendentes. El año pasado, Kicillof justificó el desdoblamiento bajo el argumento de que no era posible realizar una elección simultánea en la provincia con dos sistemas diferentes (Boleta Única y sistema tradicional). Si desea contar con el respaldo de los intendentes, esta vez deberá sincronizar la elección bonaerense con la elección nacional.
La postura que se plantea en el peronismo es que el gobernador desdoblará la elección, incluso considerando una diferencia temporal mayor respecto de la nacional en comparación con lo que se estableció el año pasado. Sin embargo, el razonamiento en La Plata no sería tan sencillo. "Si hay algo que le gusta a Kicillof es tener razón", comentan en el peronismo, y aseguran que no se retractará, añadiendo un argumento práctico: "Como hay boleta única para lo nacional, en la práctica se vota separado, así que el efecto de unificación se pierde igual".

