El bloque peronista atraviesa una crisis interna ante la incertidumbre sobre el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea. Un grupo de diputados se pronunció a favor de su aprobación como una señal positiva hacia el sector agropecuario, mientras que Juan Grabois ya dejó claro que no respaldará la iniciativa y La Cámpora aguarda instrucciones de Cristina Kirchner.
La agrupación de Unión por la Patria mantuvo una extensa reunión durante la noche del martes, sin lograr un consenso claro. Un diputado presente en el encuentro aseguró que "hay buena predisposición, pero necesitamos revisar la documentación". Se refirió a un extenso expediente de 8 mil fojas que, según se dice, ya está en manos de la Secretaría Legal y Técnica, pero que aún no ha sido revisado por los legisladores.
Entre las preocupaciones de los diputados se destaca la reciente decisión de la Comisión Europea de clasificar la soja como un insumo de "alto riesgo ambiental", lo que podría amenazar el negocio del biodiésel argentino. Además, el kirchnerismo ha manifestado históricamente sus dudas respecto al acuerdo, argumentando que no protege adecuadamente los intereses del sector industrial local.
En medio de este panorama confuso, algunos diputados han tomado la delantera al proponer su apoyo al acuerdo, convencidos de que contiene aspectos beneficiosos para el campo y podría simbolizar un acercamiento a la Unión Europea.
Este grupo, que incluye a Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Kelly Olmos, Juan Pablo Luque y Emir Roberto Félix, presentó un proyecto para establecer una comisión bicameral que incluya a representantes del sector empresarial, con el fin de evaluar los impactos del acuerdo y prevenir posibles perjuicios. Uno de los sectores que desean monitorear con especial atención es el del biodiésel, que podría verse gravemente afectado por el acuerdo.
Los diputados que impulsaron esta iniciativa han mantenido diálogos con entidades del campo, que han expresado su apoyo a la propuesta de acuerdo con la Unión Europea. Asimismo, han consultado al presidente de la Comisión de Asuntos Agrarios del PJ, Julián Domínguez, quien también respaldó la creación de la Bicameral.
El proyecto destaca la necesidad de que los políticos escuchen a los sectores industriales, al campo, la agroindustria y las cadenas de valor, así como a los trabajadores, al momento de implementar un acuerdo de tal magnitud para el país.
Por otro lado, Juan Grabois lanzó un contundente mensaje en las redes sociales, afirmando: "Olvídense de que votaré el acuerdo con la UE. No le sirve a Argentina. Lula defendió los intereses de Brasil, Milei defiende los de Alemania. Lo que está haciendo el cipayo con peluca es abrir aún más las compuertas para exportar materia prima e importar productos industriales". Esta postura coincide con la de Jorge Taiana, ex canciller, quien también criticaría el acuerdo.
Mientras tanto, los diputados de La Cámpora y el kirchnerismo más duro permanecen paralizados, a la espera de alguna indicación de Cristina Kirchner, quien se encuentra en un prolongado silencio y centrada en su situación personal.
El acuerdo con la UE ilustra claramente la situación actual del peronismo, donde muchos dirigentes se sienten atados ante la falta de una línea clara desde San José 1111 y temen expresar opiniones por miedo a equivocarse. En este contexto, el movimiento de los diputados que se distancian y apoyan el acuerdo podría ser una señal de cambio.
Además del respaldo de Milei al acuerdo, el kirchnerismo enfrenta una contradicción por su relación con Lula, quien, desde una postura opuesta, manifestó su "confianza" en que el Congreso "no escatimará esfuerzos" para ratificar el acuerdo "en el menor plazo posible".
Es importante recordar que Alberto Fernández, tres días antes de dejar su cargo, en la cumbre de Mercosur celebrada en Río de Janeiro, decidió no respaldar la firma promovida por Lula. Esta acción boicoteó la imagen triunfal que el líder brasileño esperaba, lo que generó un profundo enojo en él, como se anticipó en ese momento.
El futuro del acuerdo en el Congreso argentino sigue siendo incierto, y todo parece indicar que su tratamiento comenzará con el inicio de las sesiones ordinarias. Este acuerdo fue firmado el 17 de enero en una ceremonia en Asunción y, para entrar en vigor, debe contar con la ratificación de al menos un país del Mercosur y de la UE, donde el tratado ha sido suspendido y enviado a la justicia.
La apertura de nuevos mercados y el crecimiento de las exportaciones argentinas son fundamentales para el desarrollo del país, la expansión de la industria y la generación de empleo. En este sentido, el Acuerdo Comercial entre el MERCOSUR y la Unión Europea representa una oportunidad clave.

