Augusto Costa lanzó el axelismo porteño en un evento marcado por la ausencia notable de Axel Kicillof y de Andrés "El Cuervo" Larroque, quien ostenta un peso significativo dentro del gabinete gubernamental en la Capital. El acto, que tuvo lugar en Flores, fue presentado como una iniciativa del sello Kilómetro Cero, con el objetivo de proyectar el crecimiento del proyecto presidencial de Kicillof en la ciudad, aunque también dejó al descubierto las tensiones internas que sacuden al axelismo.
Costa, actual ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires, busca posicionarse como candidato a la jefatura de Gobierno de la Ciudad para el año 2027. Sin embargo, en los círculos del peronismo porteño, donde predominan figuras como Juan Manuel Olmos y Mariano Recalde, no toman en serio sus aspiraciones. "La imaginación es ilimitada", comentan con ironía.
La convocatoria al acto fue una clara apuesta política del proyecto de Kicillof en la Ciudad. El material promocional que circuló antes del evento era contundente: "Vení a construir la alternativa con Axel en la Ciudad". Sin embargo, la ausencia de Kicillof fue notoria y generó murmullos sobre la falta de unidad en el espacio.
La interna en el gabinete de Kicillof se hace evidente, ya que Bianco se enfrenta a Larroque y a la parte técnica del gobierno. La presión interna llevó al gobernador a postergar el lanzamiento de su campaña presidencial para el segundo semestre del año, cuando originalmente se pensaba iniciar en los primeros meses de 2026. "Le está costando encontrarle la vuelta", reveló un dirigente peronista.
Un dato político relevante fue la notable ausencia del espacio La Patria es el Otro, dirigido por Larroque, en el lanzamiento de Costa. Esta falta fue interpretada dentro del peronismo como un indicio de las tensiones que atraviesan al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la estructura política que rodea al gobernador. La dificultad para encontrar una síntesis interna se hace palpable, como admitió un dirigente cercano al armado.
La tensión entre Larroque y Costa va más allá de una mera diferencia circunstancial. En el ámbito provincial, muchos observan esta disputa como un choque entre dos maneras de ejercer el poder dentro del kicillofismo. Este conflicto se evidenció en la discordia entre Carli Bianco y el ala técnica del gobierno, que también incluye fricciones con Larroque por el control de espacios de poder.
Larroque, proveniente de La Cámpora, representa el poder territorial y gestiona desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad una red de programas sociales de fuerte presencia en el conurbano. Su estrategia política se basa en la militancia, el vínculo con intendentes y la relación con movimientos sociales.
Por su parte, Costa representa el núcleo técnico del proyecto de Kicillof. Esta diferencia es crucial, ya que el entorno de Larroque sostiene que el proyecto de Kicillof necesita una construcción de poder político real en el territorio y critican que el gobernador no se haya atrevido a romper con el kirchnerismo.
Desde el círculo cercano a Costa minimizan la falta de Larroque en el evento de Flores. "Es como si me preguntaras por qué Kolina no fue a un plenario de La Cámpora", comentan con desdén.

