Las cifras de pobreza que celebró el gobierno enfrentan crecientes críticas. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, afirmó que hay "cierta ficción" en las estadísticas del Indec, sugiriendo que la cantidad de personas en situación de pobreza podría ser hasta 10 puntos porcentuales más alta de lo que se anunció oficialmente.
Figuras destacadas como Luis Caputo, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y Manuel Adorni celebraron la supuesta disminución de la pobreza, que pasó de 52,9% en el primer semestre de 2024 a 28,2% en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, estas cifras generan un intenso debate.
Existen dos factores que contribuyen a mejorar los índices que resaltan los libertarios: el primero es la mejor captación de ingresos de los hogares, que explica cerca de cinco puntos de caída en la tasa de pobreza. Este aspecto también dificulta la comparación con años anteriores, donde la captación de ingresos era inferior.
El segundo problema radica en la falta de actualización de la estructura de los gastos de los hogares. Desde 2024, la mayor parte del ingreso se destina al pago de servicios, mientras que el consumo se reduce. Se estima que estas dos cuestiones juntas llevaron a una disminución de 10 puntos en el índice de pobreza.
Si se analiza el segundo semestre de 2025, la pobreza no sería del 28,2% como informó el Indec, sino que podría alcanzar un 32% utilizando el mismo sistema de medición de 2023, y hasta 39-40% con una estructura de gastos actualizada.
Para determinar si una familia se encuentra por debajo de la línea de pobreza, se comparan sus ingresos con la canasta básica que define dicha línea y la canasta básica de indigencia.
La liberalización de los precios de los servicios públicos y del transporte desde la asunción de Javier Milei provocó que la mayor parte del presupuesto familiar se destine a servicios, en detrimento del consumo. Por otro lado, el Indec mejoró su sistema de captación de ingresos, lo que resultó en un mayor ingreso promedio por hogar.
Salvia explicó en Radio Splendid: "Estás considerando un valor de canasta básica total con parámetros y estructuras de 2004-2005. Para un hogar de clase media, los servicios no alimentarios representan el 60% de sus ingresos, mientras que los alimentos ocupan el 40%. Hace 20 años, la proporción era diferente: 60% de alimentos y 40% de otros bienes y servicios. La estructura de consumo actual es completamente irreal".
El sociólogo e investigador del Conicet añadió: "A partir de los cambios provocados por la liberalización de tarifas y los ajustes recientes, el índice de pobreza no es realista y pierde fidelidad en la comparación con el pasado".

