La inflación correspondiente al mes de marzo se disparó al 3,4%, un índice que superó las proyecciones más pesimistas del mercado. Esta escalada de precios acumula diez meses consecutivos de aumento y socava el relato libertario sobre un proceso de desinflación. En efecto, los números actuales se asemejan a los que se registraron durante el primer tramo de la gestión del albertista Martín Guzmán, y se encuentran muy por encima del 23% anual que tuvo Axel Kicillof en su último año como ministro.
Analistas económicos confirmaron que si se hubiera aplicado la nueva medición del Indec, que el ministro Toto Caputo decidió archivar, el número podría haber llegado al 4%. La consultora Equilibra estimó que, con la nueva canasta, el índice hubiera sido de 3,6%, aunque Vanoli lo posicionó aún más alto. Esta nueva medición, que Caputo desechó y que provocó la renuncia de Marco Lavagna, reflejaba de manera más precisa el peso actual de los servicios en la economía cotidiana de la población.
Las mismas fuentes y empresarios que asistieron a la conferencia de Amcham confirmaron que para abril se anticipa un número similar, basándose en las remarcaciones que están observando. Un dato alarmante es que la inflación núcleo creció una décima, alcanzando el 3,2%.
El aumento fue tan impactante que el propio Javier Milei admitió: "El dato es malo", y lo hizo al comentar un posteo informativo de su ministro Toto Caputo. Posteriormente, en Amcham, se enredó en una larga disertación intentando explicar por qué, a pesar de lo negativo de la cifra, la situación está bajo control.
En su mensaje, Milei expresó: "La inflación nos repugna. Sin embargo, contamos con elementos sólidos que nos permiten explicar lo que ha sucedido y, sobre todo, esperar que en el futuro la inflación retorne a su sendero decreciente. VLLC! PD: hoy explicaré en AmCham".
En este contexto, la reunión en Amcham se convirtió en un reflejo del estado de ánimo de los empresarios. Proveedores del sector minero informaron que han recibido listas con aumentos del 15% en los insumos, advirtiendo que estos incrementos aún no reflejan el aumento total de los combustibles.
La presión inflacionaria también preocupa a los grandes actores del mercado. Una reconocida generadora de energía anticipó que "no hay indicios de que el barril de petróleo regrese a niveles previos a la guerra. Eso impacta en la estructura de costos. La energía es un bien dolarizado. Argentina recibirá un fuerte coletazo, quizás un golpe abrupto".
Los datos del índice de precios al consumidor (IPC) de marzo 2026 son alarmantes. IPC: 3,4% Núcleo: 3,2%. De las seis divisiones con mayores aumentos, cuatro impactan directamente en el presupuesto diario de las familias. No son gastos que se pueden ajustar, ya que tienen baja elasticidad y escasa capacidad de sustitución.
El economista Martín Pollera fue contundente en su análisis: "Los datos del IPC de marzo 2026 son horrorosos. IPC: 3,4% Núcleo: 3,2%. De las seis divisiones con mayores aumentos, cuatro afectan directamente el bolsillo cotidiano de las familias. No son gastos ‘ajustables’ porque tienen baja elasticidad y escasa capacidad de sustitución".
El índice del Indec registró aumentos en Educación: 12,1%; Transporte: 4,1%; Vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles: 3,7%; Alimentos y bebidas: 3,4%.
"Los rubros que más suben son precisamente aquellos que no se pueden dejar de pagar. Por eso, cada vez más familias se ven afectadas", agregó Pollera.
Por su parte, el ex presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, señaló que "el dato de inflación fue malo. Es cierto que hay un componente global, pero la inflación no deja de aumentar desde mayo. Está claro que la inflación no es solo un fenómeno monetario; hay factores de costos, shocks de oferta, inflación inercial y cuestiones estructurales como el precio de la carne".

