La situación del comercio en las ciudades fronterizas argentinas, como Posadas, Clorinda y Puerto Iguazú, se torna cada vez más alarmante debido a las desventajas competitivas que enfrentan frente a los precios de los comercios paraguayos.
A pesar de que este panorama había impulsado un incremento en el llamado "turismo de compras" hacia lugares como Encarnación y Ciudad del Este, la realidad actual es que los comerciantes locales reconocen que la escasez de liquidez de los argentinos los está "empujando a una terapia intensiva". Las ventas han caído drásticamente, y se estima que la actividad comercial actual representa solo un 30% en comparación con el año anterior.
Los comerciantes de Encarnación están preocupados por el aumento de la competencia que provocará la nueva zona franca en Posadas. Las provincias limítrofes están tomando medidas para estimular el consumo. El gobierno de Misiones anunció la exención del pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en los controles conocidos como "aduanas paralelas". Estos puntos, ubicados en El Arco (Ruta 12, Posadas) y Centinela (Ruta 14, Apóstoles/San José), tenían como propósito recaudar un anticipo de este tributo a las mercancías que ingresan al país.
Para dimensionar el impacto de esta medida, que estará vigente durante un año, se estima que evitará que unos 10 millones de dólares sean destinados a pagos anticipados por alrededor de 17.000 pymes en 2025. Esta decisión se presenta como una señal de presión desde la provincia hacia el Gobierno de Javier Milei, en un contexto donde se busca reducir la carga impositiva que desincentiva la permanencia de capitales y favorece su migración, especialmente hacia Paraguay.
En Formosa, la recesión y la disminución de la recaudación también se sienten debido al desplome del consumo. En estas zonas limítrofes, el 70% de la canasta familiar de los formoseños está compuesta por productos paraguayos. Al cierre de abril, la provincia reportó una caída del 6,2% en las transferencias automáticas nacionales en comparación con el mismo período de 2025.
Este escenario de restricción fiscal, resultado del deterioro de la actividad económica, afecta directamente a los bolsillos de los habitantes. Con un menor poder adquisitivo, las compras en los comercios paraguayos disminuyen. Daniel Ferreira, presidente de la Asociación de Comerciantes del Círculo Comercial de Encarnación, expresó: "Dos cosas podemos pedir al gobierno de Santiago Peña: créditos blandos, con bajos intereses, para poder sobrevivir a la crítica situación que vive Argentina, y que la Senatur baje a Encarnación para capacitarnos en turismo. Las ventas cayeron y estamos entrando en terapia intensiva".
Del lado paraguayo, en Encarnación, la crisis también se agrava por la situación en Argentina. Esto llevó al director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, a enviar una comitiva al departamento de Itapúa para abordar dos áreas críticas: la incautación de mercancías en los puestos fronterizos argentinos, que limita las compras de los turistas, y el contrabando de productos como tomate, papa y cebolla.
Ferreira también comentó que, a pesar de la presencia de representantes de la DNIT en el departamento, estos no fueron atendidos por el intendente de Encarnación, Luis Yd, lo que deja a los comerciantes sin una respuesta institucional clara ante la crisis que ya afecta del otro lado del río Paraná.
La crisis en Argentina enfría las festividades de fin de año en Encarnación y golpea fuertemente al comercio local. En Ciudad del Este, aunque el escenario es distinto gracias a la relación comercial con Brasil, las ventas al público argentino también muestran una retracción, nuevamente atribuida a la falta de liquidez.

