Córdoba se convierte en la primera provincia de gran envergadura en manifestar el grave problema de la caída de la recaudación en toda su extensión. Con la actividad económica en un punto crítico, los ingresos interanuales se desplomaron un sorprendente 11%.
Además, el sector inmobiliario también sufrió un fuerte golpe, evidenciando la crisis que atraviesa la provincia. Este descenso en la recaudación viene acompañado de alarmas encendidas por la caída de la actividad económica, ya que los impuestos directamente relacionados con el consumo, como el IVA, Ingresos Brutos y Sellos, experimentaron una baja del 6% en términos reales.
La situación se agrava con una caída del 15% en los impuestos patrimoniales provinciales y una reducción del 8% en los fondos nacionales. Durante el mes de febrero, Córdoba recaudó 845.902 millones de pesos, una cifra que genera preocupación en el Gobierno de Martín Llaryora. Este resultado también marca la primera disminución de la recaudación propia desde noviembre de 2024, cuando se registró un retroceso real del 1%.
Después de enfrentar un alto costo político por el aumento de impuestos en 2025, Llaryora anunció una rebaja impositiva, vinculándola a un esperado repunte de la actividad económica. Sin embargo, ese repunte no se está materializando.
En cuanto a la crisis de recaudación, se destaca que el ministro Toto Caputo decidió no pagar los reintegros de IVA a los exportadores, lo que complica aún más la situación. En el desglose de los ingresos, el IVA (neto de devoluciones) cayó un 12% en términos reales, mientras que tanto Ingresos Brutos como Sellos disminuyeron un 3% cada uno. Este último descenso se ve reflejado en el parate del mercado inmobiliario cordobés, donde las transacciones de viviendas para uso familiar cayeron un 20% en el último año.
En enero, los ingresos por IVA, Ingresos Brutos y Sellos ya habían mostrado una caída real del 3% interanual, y en febrero esa caída se agravó alcanzando el 6%. La coparticipación también sufrió, con una baja del 13% en enero y un 23% en febrero.
La situación se complica aún más por la reducción de la coparticipación federal, que se contrajo un 23% real interanual. Asimismo, los impuestos patrimoniales vieron una caída del 28% interanual, destacándose el inmobiliario rural, que se desplomó un 55%.
Este fenómeno no es exclusivo de Córdoba, ya que se observa en casi todas las provincias del país. Un informe reservado de la Comisión Federal de Impuestos prevé que en marzo la recaudación a nivel nacional volverá a caer alrededor del 10%, similar a lo que ocurrió en febrero, lo que provocó una merma de ingresos de 500 mil millones de pesos para las provincias solo en ese mes.
El impacto en las finanzas nacionales es tan severo que el ministro Caputo evalúa la posibilidad de pagar a los contratistas de obra pública con bonos y reducir a cero el pago de reintegros a los exportadores, lo que representa un verdadero default comercial, tal como se anticipó en informes previos.
Llaryora dio a conocer estos preocupantes números de la caída de recaudación en Córdoba justo cuando el clima sindical comienza a caldearse por las paritarias, como una forma de preparar el terreno para lo que se avecina en el segundo semestre.
En lo que va del primer bimestre de 2026, Córdoba presenta un 6% menos de recursos en comparación con el mismo periodo de 2025. Esta retracción presupuestaria ya impacta en los ministerios, donde los funcionarios repiten: “No hay plata”.
Las alertas están encendidas debido a la velocidad de la crisis. En enero, los ingresos por IVA, Ingresos Brutos y Sellos mostraron una caída real del 3% interanual, y en febrero ese desplome alcanzó el 6%. La coparticipación también se vio afectada, con una baja del 13% en enero y un 23% en febrero.

