La situación se complica para Patricia Bullrich en el Senado debido al efecto Adorni, lo que dificulta el respaldo de sus aliados para los pliegos de los jueces que envió el gobierno. El miércoles pasado, Bullrich se acercó a un senador aliado con la intención de acelerar el proceso, pero recibió una respuesta inesperada: 'ahora no vamos a avanzar con esto, esperemos', le dijo su colega.
La ex ministra, que transita los pasillos del Senado con energía y determinación, se quedó en silencio ante la negativa, pero entendió la complejidad del panorama para el oficialismo tras el escándalo que involucra a Manuel Adorni. Este contratista reveló que el funcionario le pagó USD 245 mil por las reformas en su vivienda en el country de Indio Cuá, lo que generó una tormenta política.
Fuentes del ámbito parlamentario comentaron que los libertarios enfrentan dificultades para reunir los votos necesarios en el recinto, lo que encendió las alarmas del ministro Juan Bautista Mahiques y de una parte del Poder Judicial. En este contexto, jueces y fiscales esperan por más de 200 vacantes en el sistema judicial. La situación se agrava por las críticas de los gobernadores, quienes ya venían resentidos por la falta de recursos en sus provincias y la intención de Javier Milei de eliminar las PASO.
Un legislador radical expresó: 'Si no le mandan el telegrama de despido rápido, no habrá sesión por buen tiempo'. Otro miembro de la bancada de la UCR agregó que 'el efecto Adorni está complicando mucho más que los pliegos'. A su vez, destacó que todo esto repercute en la gestión del gobierno, que necesita ofrecer buenas noticias para contrarrestar la falta de acción.
El peronismo, por su parte, continuaba deliberando sobre la posibilidad de judicializar la disputa por los lugares que Bullrich le arrebató en las comisiones, especialmente en la de Acuerdos, donde se evalúan los pliegos de los jueces. La fuerza del interbloque de José Mayans, que cuenta con 25 miembros, es crucial en el recinto: con solo 12 votos adicionales, la oposición puede bloquear los pliegos propuestos por Milei y Mahiques.
Este escenario provoca inquietud en Bullrich, quien observa de cerca los movimientos de los radicales y de aliados como Flavia Royón, Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés. Estos cuatro senadores operan en sintonía con los gobernadores Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo. Además, se menciona la posibilidad de que el correntino Carlos 'Camau' Espínola, quien ha colaborado en leyes clave para la Casa Rosada, ahora muestre reparos ante la situación actual.
Una fuente cercana a las negociaciones en el Congreso advirtió que 'los dialoguistas observan al oficialismo y, si comienza el desbande, no serán ellos quienes se hundan'. La incertidumbre también se extiende a los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, así como a los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce.
Mientras tanto, el plan del ministro de Justicia es avanzar con el envío de 30 pliegos más en los próximos días, continuando con el cronograma de audiencias públicas para los candidatos cuyos expedientes ya ingresaron a la comisión de Acuerdos. Al finalizar esta nueva ronda, Milei habrá enviado cerca de un centenar de pliegos, pero Bullrich deberá superar el obstáculo de obtener el apoyo de los senadores que responden a gobernadores afines a la Casa Rosada, en medio de la búsqueda de un reemplazo para Adorni.

